Sol Invictus




Entradra Nº20   •   21 de deciembre de 2014 Entrada traducida automaticamente.
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Hoy es el solsticio de invierno en el hemisferio norte. Para el deleite de los fiesteros y de las fiesteras (y hay muchos y muchas en Nueva Orleans), la noche será larga. Por el contrario, para los ciclistas, el día será más corto. Creo que casi todo el mundo prefiere un largo día con sol, pero cuando nuestra actividad diaria depende de la luz del día (trato en lo posible, de evitar de conducir de noche), se entende mejor la importancia de los solsticios (y de los equinoccios) para los pueblos de la antigüedad.

En nuestros días, las celebraciones que rodean estos acontecimientos han evolucionado, pero obviamente no han desaparecido. Como mucha gente sabe, en Occidente, el cristianismo les ha recuperado para facilitar la conversión de los pueblos paganos. Se puede pensar, por ejemplo, a las dos grandes fiestas cristianas, Navidad y Pascua, que coinciden aproximadamente con el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera (o el equinoccio vernal como diría Homero). De manera similar, aunque sea de menor importancia, la fiesta de San Juan Bautista se celebra unos días después del solsticio de verano.

En fin, desde ahora y hasta que cruzo la línea ecuatorial (tengo la intención de llegar antes de 21 de junio de todos modos ...), los días (en un punto dado, x=x0) se alargarán. En contrapartida, caminando al sur, los días (para una fecha determinada,t=t0) se acortarán. La pregunta es cuál de estos dos efectos será más importante. Con los días más largos, podré obviamente cubrir más distancia o andar con menos prisa y disfrutar mas de mi recorrido.

Trato de evitar conducir de noche por dos razones. La primera es la visibilidad reducida (tanto para mí como para los carros). El segundo es la temperatura. Cuando cae la noche, la temperatura baja, a veces drásticamente (pienso especialmente en la noche muy fria que conocí en el camino a Prairie-du-Rocher). Tal vez cuando estaré en el sur, disfrutaré mas del aire fresco de la noche, pero por ahora, no esta el caso. Además, con la llegada del invierno, la temperatura será aún más frío. Entonces, días más largos serán apreciado considerablemente.

¡Viva el sol!
Abajo la oscuridad que nunca vencerá! (Excepto tal vez en cinco millardos de años, pero esto es una otra historia...)